El Jefe de Carrera de Ingeniería Estadística UdeC lideró un proceso de rediseño curricular que incorpora nuevos enfoques vinculados a la ciencia de datos y fortalece la formación profesional.
Con una mirada puesta en los desafíos de la era digital, la carrera de Ingeniería Estadística de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas ha vivido en los últimos años un profundo proceso de rediseño curricular, orientado a actualizar su formación y responder a las nuevas demandas del entorno profesional y científico. El profesor Patricio Salas Fernández, Jefe de Carrera y exalumno del programa, ha liderado este trabajo que, según destaca, marca un antes y un después en la proyección de la disciplina dentro de la Universidad de Concepción.
El punto de partida fue claro: la necesidad de modernizar los contenidos para mantener la vigencia de la carrera frente al avance de la ciencia de datos y las nuevas tecnologías. La motivación surgió, explica el docente, del diálogo constante con egresados, empleadores y estudiantes, cuyas experiencias y observaciones fueron determinantes para iniciar el cambio.
“Los principales motivos que impulsaron el proceso fueron las conversaciones que tuvimos con egresados y empleadores. Nos dimos cuenta de que nuestra carrera debía ajustarse a los nuevos enfoques, incorporar lo moderno en lo que es la ciencia de datos y el machine learning. Necesitábamos actualizar los contenidos porque, si no, nos íbamos a quedar en el pasado. Este era el momento propicio para hacerlo”, señala.
Un trabajo colaborativo y en sintonía con el modelo educativo
El rediseño no fue solo un desafío técnico, sino también institucional. Entender el modelo educativo de la Universidad y los protocolos necesarios para construir una nueva arquitectura curricular fue parte de un proceso exigente que involucró coordinación, estudio y colaboración. En este camino, el acompañamiento de la Unidad de Investigación y Desarrollo Docente (UnIDD) resultó clave:
“Tener un asesor curricular es fundamental, porque el éxito de cualquier proceso de rediseño depende mucho de esa guía. Él nos apoyó, nos ayudó a entender el modelo educativo, a construir los insumos y a estructurar un plan sólido”, destaca el académico.
El nuevo plan de estudios se elaboró bajo un enfoque por competencias, asegurando que cada asignatura se alinee con los principios del modelo educativo de la Universidad. Este cambio no solo redefine la forma en que se enseña, sino también cómo se aprende, incorporando metodologías activas que promueven la participación, la reflexión y la aplicación práctica del conocimiento.
“Podemos asegurar que todas las asignaturas que dependen de nuestro departamento están alineadas con el modelo educativo. No quisimos elaborar programas sin esa sintonía. Todo está pensado para fortalecer los aprendizajes activos y la formación integral del estudiantado”, enfatiza el Prof. Salas.
Ciencia de datos como eje de la nueva formación
Uno de los aspectos más innovadores del nuevo plan es la incorporación formal de la ciencia de datos como eje formativo. A lo largo de la malla, las y los estudiantes contarán con asignaturas específicas como Ciencia de Datos I y II, además del Proyecto Integrador de Ciencia de Datos, donde deberán enfrentar problemáticas reales desde una mirada interdisciplinaria.
“Lo que hicimos fue incorporar elementos modernos de la estadística y la ciencia de datos, dejándolos explícitos dentro del plan de estudios. Eso responde a lo que nos decían los empleadores y egresados: que era necesario evidenciar estas competencias. Creo que eso le dará un valor agregado a nuestras y nuestros futuros egresados”, comenta.
El impacto de este rediseño se proyecta tanto en el ámbito académico como profesional. El nuevo perfil de egreso busca integrar la sólida formación teórica que caracteriza a la carrera con las herramientas contemporáneas del análisis de datos, fortaleciendo la capacidad de las y los egresados para adaptarse a contextos laborales y de investigación en constante transformación.
“Nuestros estudiantes van a tener competencias que complementan la teoría clásica de la estadística con metodologías modernas. Eso es justamente lo que están solicitando las empresas y los centros de investigación: profesionales capaces de abordar un problema desde ambos enfoques”, explica.
Un proceso formativo que también deja huella personal
Más allá de los desafíos técnicos, el proceso ha significado también una experiencia de crecimiento personal para el Jefe de Carrera. Haber liderado esta etapa, junto a su equipo y la comunidad universitaria, le deja una profunda satisfacción.
“Fue un proceso muy grato, aunque también exigente. Hubo momentos de presión por los plazos y las exigencias institucionales, pero nos queda la satisfacción de haber hecho un trabajo serio, colaborativo, donde no se dejó ningún cabo suelto. Cada cambio propuesto tiene su justificación y evidencia”, asegura.
Exalumno de la misma carrera, el Dr. Patricio Salas siente que este proceso representa, en cierto modo, el cumplimiento de un anhelo personal: contribuir al fortalecimiento de la formación estadística desde el lugar donde comenzó su camino académico.
“Soy ingeniero estadístico de profesión y siempre tuve el anhelo de volver a mi casa, donde me formé, para contribuir en su mejora y posicionamiento. Hoy siento que ese sueño se está cumpliendo. Hemos avanzado en vinculación, firmado acuerdos de colaboración y abierto puertas en distintos espacios donde se necesita de estadísticos o científicos de datos. Eso me deja muy satisfecho”, concluye.