En el marco del acompañamiento a mujeres en carreras STEM e históricamente masculinizadas, se realizaron dos talleres en la UdeC con estudiantes de primer, cuarto año de carrera y cursos superiores, quienes compartieron experiencias, desafíos y mensajes de aliento.
Como parte de su compromiso con la equidad de género y la transformación cultural en los espacios formativos, la Universidad de Concepción impulsa distintas estrategias para disminuir las brechas de género en carreras del ámbito STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) y carreras históricamente masculinizadas. Este esfuerzo institucional se enmarca en su Plan Estratégico 2021-2030, en el Compromiso PNUD (Sello Igualdad de Género) y en políticas específicas como las vías de ingreso especial +MC (Más Mujeres Científicas) y +MUdeC (Más Mujeres UdeC), que promueven el ingreso, permanencia y desarrollo de mujeres en áreas tradicionalmente masculinizadas.
En este contexto, en las últimas dos semanas se llevaron a cabo dos talleres de acompañamiento a estudiantes mujeres de carreras STEM. El primero estuvo dirigido a estudiantes de primer año, mientras que el segundo convocó a estudiantes de cuarto año y cursos superiores, generando un valioso espacio intergeneracional para compartir, reflexionar y fortalecer redes de apoyo. El objetivo de estos talleres fue conocer las trayectorias de estas estudiantes, elementos facilitadores y obstaculizadores durante sus estudios universitarios, con el propósito de generar un programa de acompañamiento para todas las estudiantes de estas carreras, construido desde sus propias perspectivas y necesidades.
La directora de Docencia, Dra. Carolyn Fernández Branada, destacó la relevancia de estos encuentros por su impacto en la experiencia formativa desde lo humano: “Estas jornadas nos demuestran que las conversaciones sinceras, entre pares, pueden tener un impacto profundo en la forma en que las estudiantes enfrentan sus carreras. Escuchar, compartir y sentirse acompañadas es clave para avanzar con mayor confianza”, subrayó.
Asimismo, hizo un llamado a participar: “Invitamos a más estudiantes de carreras STEM y carreras históricamente masculinizadas a sumarse a estas actividades. Son espacios valiosos que fortalecen la autoestima académica, construyen comunidad y nos permiten avanzar hacia una universidad más equitativa y consciente de sus diversidades”, añadió la directora.
Las estudiantes participantes compartieron experiencias personales, emociones comunes y estrategias para seguir adelante. Para Ignacia Rivera Landaeta, estudiante de Ingeniería Civil Matemática, estos encuentros tienen un efecto transformador: “Estas instancias nos empoderan porque nos desenvolvemos con gente que se siente igual a una. Conversamos, nos escuchamos, y eso ayuda incluso a quienes no siempre se atreven a pedir ayuda. Este tipo de actividades te da herramientas, te hace sentir acompañada”, afirmó la estudiante de primer año, poniendo en valor la instancia de encuentro entre pares.
Desde la carrera de Bioquímica, María de los Ángeles Sepúlveda Yáñez valoró el sentido de comunidad que se generó en el espacio: “A pesar de todas las dificultades, si se piensa en positivo, se puede salir adelante. Este taller me ayudó a entrar en confianza, compartir experiencias y saber que no estamos solas. Nos da ánimo y también un momento para distraernos y conectar con otras compañeras”, sostuvo María de los Ángeles, al comentar lo que significó para ella participar en la actividad.
La conversación también permitió abordar temáticas como el aislamiento, los micromachismos y la presión por validar constantemente las capacidades propias. Desde Ingeniería Civil Matemática, María Pía Pichún Belmar, estudiante de cuarto año, compartió una mirada reflexiva: “Ser mujer en Ingeniería es bastante difícil y muchas veces se siente solitaria, pero lograr algo que será para ti por el resto de tus días es una sensación increíble. Estos espacios ayudan a entender que no eres la única sufriendo ciertas cosas. Ver a más personas compartir, en una instancia tan ligera, ayuda muchísimo”, valoró la estudiante al reflexionar sobre la instancia.
Desde la carrera de Astronomía, la estudiante de primer año, Anays Fuentealba Alarcón, valoró especialmente el ambiente seguro y la posibilidad de ampliar sus redes: “Me motivó saber que era un espacio acogedor solo para mujeres en ciencia. El ambiente fue estupendo. En una universidad tan grande como la UdeC, poder conocer a otras estudiantes con las que compartes inquietudes y experiencias es muy bonito. Confiar en una misma es clave para avanzar, seguir adelante sin miedo, superar las críticas y alcanzar lo que una se propone”, enfatizó la estudiante al referirse al sentido y relevancia del encuentro.
Estas actividades forman parte de un conjunto de acciones impulsadas por la Dirección de Docencia para promover espacios seguros y significativos donde las estudiantes puedan avanzar con mayor confianza y sentido de pertenencia en sus trayectorias STEM.





